Vaya que si las palabras duelen y más si vienen
de alguien que nos importa. Era un día como cualquier otro, Alex se dirigió temprano
al colegio, no bastaba el rechazo de su familia sino que también en el colegio sufría
de bullying. Era un blanco perfecto para atacar, no era la adolescente ejemplar,
no sobresalía, simplemente era una alumna mas. No solía llevarse con nadie.
Sonaba el timbre, era momento de marcharse...
Alex nunca quería llegar a su casa, para que la
prisa, de cualquier manera algún día tuviera que llegar y volver a escuchar a
su madre con la misma cantaleta de siempre; por tu culpa, por tu culpa, por tu
culpa....
Empezó a llover en el trayecto de la escuela a su
casa, así que tuvo que correr; no había pasado ni dos días desde que su padre
se fue para que su mama empezara a tomar.
Al llegar a casa Alex se encontró con una mujer
acabada, con la mujer que le había dado la vida ahogada en el alcohol, esa
imagen nunca se la pudo borrar, ese día no se le iba a olvidar.
Cuando su madre la vio, le grito con tanto enfado
“No eres mi hija”
Alex comenzó a llorar – Mama no digas eso, no vez
que tus palabras me lastiman.
--Cuantas veces intente abortare pero te
aferraste a mi, te aferraste a esta de miseria. Hice todo lo que estaba en mis
manos por no tenerte y vete aquí, arruinando mi vida. Tu padre solo se quedo
por que fracasamos en los intentos de perderte. Pero el hecho de que nacieras
nunca me aseguro a tu padre, nunca se caso conmigo puesto a que no hubo amor ,
simplemente no fuiste la suficiente excusa para que se quedara a mi lado. Por
ese gran motivo te detesto, mi vida paso de ser maravillosa a esto, --Simplemente por que no desapareces de mi
vida.

Lo hubieras extendido un poco más para hacer más detalle en todo, y para hacer más extensa la historia y no contar sólo un fragmento de ella. Ubica mejor tus guiones largos y no redundes mucho en la situación de tu protagonista. Saludos y suerte.
ResponderEliminarGracias :) y ten por seguro que seguiré tus consejos..Saludos :D
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