Somos millones en este planeta, pero pocos son quienes se dan pausa para
ver más allá.
El ritmo tan acelerado que hemos hecho nos aleja de observar lo que pasa
a nuestro alrededor, "ser feliz con lo que uno tiene" para tantas personas no le es
suficiente.
El dinero tendría que ser un medio ahora se tornó hacer un todo, entre más
tienen más quieren; nos hemos olvidado de todo aquello que debe ser importante
(El amor, felicidad, Dios, familia, etcétera).
La agrupación de personas con ciertas particularidades llamada
"Sociedad" en la actualidad nos etiqueta, nos minorista, nos pone en
un rango de nivel social que en ocasiones es una barrera para convivir; el
dinero se tornó como éxito y estatus que nos impuesto la misma sociedad. ¿Pero dónde
quedaron los valores, la humildad?
Hemos dejado de ser humanos para convertirnos en una maquina cuyo
objetivo es trabajar y la remuneración es dinero que hoy en día para poco nos
alcanza, cada día se amplía el espacio entre el pobre-rico y en la decadencia
nos hacemos menos humanos.
¡¡Pero creo fielmente que del todo no estamos perdidos!! En el
precipicio aprendemos y nos reinventamos en ocasiones, porque detrás de toda
barrera u oposición la solidaridad y empatía sumerge....

No hay comentarios:
Publicar un comentario