Hoy es uno de esos días donde me entran esas inmensas ganas de regresar, de mirar atrás simplemente porque no he dejado por completo esa maldita vanidad. Queriendo ser perfecta sin importar qué camino tomar, me miro al espejo y no me acepto del todo.
A veces pienso que de esta maldita enfermedad nunca saldré, en meses pasados la anorexia y bulimia se apoderaron de mi esencia, mente, cuerpo. Me estaba matando poco a poco, cada día dolía vivir luchando por una perfección hacia un cuerpo que en hasta el día de hoy quisiera tener.
Me encuentro luchando sola, pero es tan difícil, es como nadar contra corriente, me desvanezco y en ocasiones ya para que me levanto.
Despierto sin ganas, sin encontrarle sentido a nada, cuestionándome el porqué de estar en este mundo que lo mejor sería suicidarme: a pesar de todos esos pensamientos negativos tengo bien en claro que la única salida para salir de esto soy yo. Nada es fácil, creo que aún me queda mucho por aprender, saltar en estos momentos al vacío seria mi fin. Me cuesta cada día levantarme y luchar contra mi propio yo, contra mi pensamientos y aunque el espejo me siga gritando lo gorda que soy.
De cómo me siento mejor ni hablar, estoy perdiéndome en esta soledad pareciese que emana de mi sin ni una restricción. Mía está haciendo estrago en mi vida, Ana poco a poco se retira pero no del todo aún queda resto de ella; en ocasiones al quererme olvidar de ellas como desesperadamente y compulsivamente, llegan a mis pensamientos de los gorda que me he vuelto y caigo en las garras de la Bulimia, en dadas ocasiones no he podido devolver lo que he comido y es donde la única solución existente para mi es cortarme.
He destrozado lo poco de mí que os queda, me siento sola, deprimida, sin sentido alguno hacia esta vida. Mis pensamientos están entre volver o seguir adelante. Solo me queda por ver las fotos de mi antes porque el ahora no me gusta del todo.
Me encierro en mi habitación a menudo, sufro sola, me corto sin remordimientos alguno, mi madre se ha dado cuenta de ello, pero no me dice absolutamente nada, al parecer no le importo o mejor dicho creo que ella no sabe cómo preguntarme por de ello.
Mientras tanto estoy hundiéndome y no saber si luchar o dejarme caer.
En ocasiones recuerdo en monstruo en el que me había convertido, de cómo pase de ser una chiquilla alegre a un chica depresiva y suicida...
Me aterra recordar, nunca estuvo tan cuerda como hoy; me pregunto en que estaba pensando las cuantiosas veces que me intente suicidar, la verdad es que es esos momentos creí que no valía nada y esa maldita soledad que me hacía suya, la cual me carcomía, me subía y me volvía a tirar...
Me olvidaba de todo, lo importante era solo yo, que equivocada estaba lo esencial no era solo esa chica de los ojos tristes; pero todo en lo absoluto estaba en mi mente. Siempre deje que me dañaran los comentarios de la gente, pero la sociedad es así a esa nunca la tendrás contenta. Y eme aquí escribiendo sobre mi vida, hoy ya mejor puedo ver con claridad que hay que disfrutar cada día de la vida.



No hay comentarios:
Publicar un comentario