lunes, 2 de septiembre de 2013

Aprender a vivir, no es fácil.

Soy un ser humano, por lo tanto no soy perfecta. Simplemente uno es imperfectamente perfecto.
Cada quien reacciona a cada situación diferente, la evades o te enfrentas, lo correcto es solucionar porque vivir arrastrando la situación no servirá de nada al contrario te harás más daño.

Estaremos expuestos a los problemas que nos da la vida, nadie nació con un instructivo, de todo se aprende.
Yo aprendí, a decir te quiero siempre, abrazar aunque no tenía ese habito, aprendí amar, a vivir cada momento de la vida, porque no la tenemos comprada.

Aprendí a dejar ir de la peor manera, aprendí que las personas llegan por algo, unas se quedan y otras solo van de paso, las cuales tiene un propósito.
Aprendí que una madre no es la que engendrar sino la que cría, que las personas no de la nada se vuelven maravillosas, que siempre habrá una luz al final del camino.

Aprendí a perdonar, no es fácil pero el hacerlo te sanas a ti mismo.
Aprendí y por lo tanto también me quite tantos prejuicios, tantos rencores, temores.
Aprendí que antes de hablar, tengo que escuchar, antes de juzgar tengo que mirar, que criticar es demasiado fácil pero el daño que uno hace es en ocasiones irreparable.

Que Dios no nos quita cosas sino nos libera de ellas, aprendí que la muerte es algo natural no hay que tenerle miedo, en algún momento pasara.

La cuestión no es vivir por vivir, sino aprender a convivir, ayudar, a pasar lo momentos con tanto amor y alegría porque son únicos, ya no se vuelven a repetir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario