Soy un ser humano, por lo tanto no soy
perfecta. Simplemente uno es imperfectamente perfecto.
Cada quien reacciona a cada situación
diferente, la evades o te enfrentas, lo correcto es solucionar porque vivir
arrastrando la situación no servirá de nada al contrario te harás más daño.
Yo aprendí, a decir te quiero siempre,
abrazar aunque no tenía ese habito, aprendí amar, a vivir cada momento de la
vida, porque no la tenemos comprada.
Aprendí a dejar ir de la peor manera, aprendí
que las personas llegan por algo, unas se quedan y otras solo van de paso, las
cuales tiene un propósito.
Aprendí que una madre no es la que engendrar
sino la que cría, que las personas no de la nada se vuelven maravillosas, que
siempre habrá una luz al final del camino.
Aprendí a perdonar, no es fácil pero el
hacerlo te sanas a ti mismo.
Aprendí y por lo tanto también me quite
tantos prejuicios, tantos rencores, temores.
Aprendí que antes de hablar, tengo que escuchar,
antes de juzgar tengo que mirar, que criticar es demasiado fácil pero el daño
que uno hace es en ocasiones irreparable.
Que Dios no nos quita cosas sino nos
libera de ellas, aprendí que la muerte es algo natural no hay que tenerle
miedo, en algún momento pasara.
La cuestión no es vivir por vivir, sino
aprender a convivir, ayudar, a pasar lo momentos con tanto amor y alegría
porque son únicos, ya no se vuelven a repetir.

No hay comentarios:
Publicar un comentario